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Pasaje sonoro de “Hambre”: La Piedad

Pasaje sonoro de “Hambre”: La Piedad

Estábamos pensando cómo despedir 2016 y dar la bienvenida a 2017 y nos ha parecido que compartir este vídeo es, de alguna manera, un modo de cerrar el círculo que empezamos a principios de año con el estreno de Hambre, nuestra primera producción como compañía.

Nos gusta especialmente el carácter íntimo y casero de la grabación: nos apetecía que nos vierais por el ojo de la cerradura, como si estuviéramos solas, sin arreglos de por medio, tal y como ensayamos, improvisamos o simplemente disfrutamos haciendo lo que amamos. Quienes visteis Hambre quizás recordéis este pasaje sonoro. Lo hemos sacado de su contexto y nos sirve para agradeceros el apoyo que nos habéis dado este año y desearos que en 2017 seáis furiosamente libres.

Que lo disfrutéis.

 

Aleister Crowley, La Felguera y Striga

Aleister Crowley, La Felguera y Striga

Teatro al servicio del Eón de Horus y La Gran Bestia.

Podemos anunciaros que el sábado 16 de julio, en Swinton & Grant, en honor al Señor de la Vara Doble de Poder y a la Reina del Espacio, estaremos con los amigos de La Felguera en la presentación de El Libro de La Ley de Aleister Crowley, realizando una pieza escénica en homenaje y respeto a la revelación de Aiwass.

Más información en el muro del evento.

Cuándo
Sábado 26 de julio a las 20:00

Dónde
Swinton & Grant
C/ Miguel Servet, 21
28012 Madrid

 

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“Abandonad el estado de muchedumbre forzosa y aborrecible. No tenéis otro derecho que hacer vuestra voluntad.”

Entrevista en Barrio Canino

Entrevista en Barrio Canino

El día 13 de mayo la buena gente de Barrio Canino nos invitó a participar en su programa de Ágora Sol Radio. En Teatro desde las sombras estuvimos Álex Portero, Sére Skuld (Irene Herben), Mar del Valle y María Herráez; y hablamos —cómo no— sobre teatro y qué significa para nosotras, de compromiso, obsesiones, pretensiones, proyectos y esperanzas, de cómo se formó STRIGA, de Sarah Kane, de Hambre y de nuestra próxima obra, Erin. Ah, y también cantamos. Podéis escucharlo aquí.

No pudimos sentirnos más cómodas ni más encantadoramente espoleadas por las preguntas de María, David, Jarri y Juan Carlos (Mariana, mil gracias por tu labor técnica). Poder participar en el programa fue un placer maravilloso; concedernos el regalo de hacer oír nuestra voz, incalculable.

Arte independiente es resistencia.

Muchísimas gracias, gente canina. Tenéis todo nuestro amor.

Reseña de Francisco Jota-Pérez

Reseña de Francisco Jota-Pérez

El escritor Francisco Jota-Pérez vino a vernos el sábado pasado. Decir que compartimos código fuente es casi una obviedad, nos importaba mucho saber qué podíamos provocar en él, cómo sería su viaje dentro de esa cinta de moebius que es Hambre, su lugar en la liturgia.
Pues bien, esto es lo que ha escrito después de vernos. Es una reseña, y una reflexión, también un trayecto; en STRIGA lo hemos recibido como un epílogo necesario a nuestro trabajo, un anexo fundamental, Hambre crece. Y con nuestro más profundo agradecimiento, por supuesto.

Os dejamos aquí un fragmento:

[…] Hambre sacude al espectador de un lado a otro de la narrativa en su historia sin discriminar si éste está atento no sólo a lo que se está contando sino también al desplazamiento de las coordenadas psicológicas propias que el ritual impone; la velocidad de escape de este hecho es tal, que quiebra el tradicional prejuicio, impuesto y totalmente falaz, de que pasado lo terrible sólo hay redención o estancamiento somático; rompe la barrera del sonido del terror y desvela que al otro lado hay una cristósfera, hola, qué tal, que lleva ahí desde mucho antes que desde siempre, y que a la cristósfera le trae sin cuidado dónde trazamos las líneas o por qué señalamos falsos finales. […]

Despedimos “Hambre”

Despedimos “Hambre”

Cinco fines de semana, cinco pases, cinco veces lleno el patio de butacas (y en las dos últimas también el pasillo).

Tras meses de investigación y ensayo, tras un montón de esfuerzo, compromiso y entrega, acumulamos una importante resaca post Hambre. Cuando tuvimos claro que no podíamos prorrogar y que el recorrido de la obra en su primera “vida” sería corto (debíamos embarcarnos en un nuevo proyecto y nos era físicamente imposible mantener dos obras a la vez), algo se activó en nuestra manera de enfrentar los pases, incrementando intensidad y extremando la propuesta, visceralidad y pausa, silencio (algo tan arriesgado y tan difícil de sostener ante el público, que no siempre quiere compartirlo) y estallido.
Y seguisteis llenando la sala, como si hubiéramos hecho un pacto. Habéis venido de otras ciudades para vernos, cosa que nos deja sin respiración, habéis apoyado nuestra propuesta viniendo al teatro, recomendando, difundiendo y escribiéndonos un montón de mensajes maravillosos. Gracias, gracias y gracias.
Queremos mencionar especialmente a Carlos Rabadán y Marta Sánchez, hermano y hermana de esta compañía, que nos han ayudado en cada representación y nos han hecho la vida mucho más fácil. A Francisco de los Ríos, por la complicidad, los consejos de quien sabe de qué va esto, el trabajo y los abrazos. A Gabriel Molina -maestro y referencia- y Angélica Briseño -gran actriz y amiga- por acogernos en la sala La Usina, que ya es nuestra casa. Hacemos lo que hacemos de un modo que roza el fanatismo, lo vivido durante el mes de enero es la recompensa, el abrazo al final del miedo.

Muchas gracias a todos y a todas.

Fdo.:
Álex, Mar, Sére, Alberto, Lua y María.

Menciones, reseñas y agradecimientos

Menciones, reseñas y agradecimientos

Pasado el meridiano de enero, ya sólo nos quedan dos funciones de Hambre. Por eso, queríamos agradecer efusivamente el apoyo incondicional que nos estáis brindando: con tres funciones ya hemos tenido dos llenos absolutos, y hemos de decir que la energía que circula cuando se pone una obra con el patio de butacas lleno es incomparable. Gracias al público asistente por ser parte de esto. Gracias por participar en nuestra liturgia de cada noche de sábado y hacerla crecer. Gracias por la energía. Con vosotros apoyando, somos un poco menos pequeñas.

Además de vuestro apoyo presencial, también queremos agradecer las generosísimas palabras que nos estáis dedicando ya sea cara a cara, mediante mensajes privados, tuits, publicaciones en Facebook, sobre soportes digitales o impresos o de cualquier otro modo.

El sábado 9, Julián Castro publicó una magnífica y detallada reseña sobre Hambre en La República Cultural. Todo esfuerzo merece la pena leyendo esas líneas. En STRIGA no podemos sentirnos más entusiasmadas y agradecidos.

Por otra parte, en la web Mahoudrid dedican un generoso espacio y una amabilísima nota a Hambre. Mucha alegría y más agradecimiento.

Tampoco sabemos cómo agradecer a Paula Arenas que nos haya incluido en la edición impresa del periódico 20minutos el viernes 15. Un verdadero empujón promocional y unas palabras realmente generosas. Gracias a Cris M. Dotor por el chivatazo. (PD: imponente nuestra Sére Skuld en la imagen, ¿verdad?)

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Una compañía como la nuestra, independiente y de presupuesto más que limitado, necesita de mucha imaginación y mucha ayuda para poner en pie cualquier montaje, por sencillo o complejo que sea. Por eso, también queremos agradecer al Taller de la increíble Bárbara Almart por acogernos, guiarnos y supervisar la fabricación, modificación y acondicionamiento de nuestro atrezzo y parte del vestuario. También a Diego, de World Real Games, por ceder elementos de atrezzo fundamentales para el montaje y por la difusión. Quede constancia de nuestra deuda con ellos.

No estáis dando muchísimo, nos obsesiona devolveros desde el escenario, aunque sea una mínima parte, tanto calor. Gracias infinitas por todo. Morimos por volver a las tablas este sábado y el que viene para devolveros el apoyo, aunque sea lo último que hagamos.

STRIGA en La Escóbula

STRIGA en La Escóbula

El pasado jueves 17 de diciembre nos invitaron a la grabación del especial de Navidad de La Escóbula de la Brújula, programa de Radio4G dirigido por el gran Jesús Callejo y presentado por David Sentinella, alias LA VOZ. Pasamos un par de horas muy divertidas y nos trataron con muchísima generosidad: somos conscientes de que nuestra propuesta es dura y no siempre fácil de manejar, y menos en una emisión divulgativa para todos los públicos; no obstante, demostraron su profesionalidad haciéndonos las preguntas exactas e ilusionándonos con tanto y tan efusivo interés. Nuestra intervención tuvo como punto álgido la actuación musical de Mar del Valle y Sére Skuld, nuestras STRIGOI VIU, que interpretaron uno de los temas de Hambre. Podéis escuchar el podcast completo aquí.
Cuando llevas tanto trabajo encima y has acumulado tanto miedo (porque esto da mucho miedo), el cariño de tan excelentes profesionales es un respiro que sienta maravillosamente.
Como no queremos dejarnos a nadie, aquí tenéis el listado de colaboradores y técnicos del programa; a quienes, junto a director, presentador y espectadores, queremos agradecer de todo corazón su apoyo y sus palabras, dentro y fuera de antena.

Colaboradores
Manuel Berrocal
Juan Ignacio Cuesta Millán
Fernando López del Oso
Miguel Salas Díaz
Marcos Carrasco Carmona
Carlos Canales Torres
Carmen Fernandez
Israel J. Espino
Fermín Mayorga
Marta Sanmamed

Técnicos de sonido
Alberto Espinosa
Francisco Izuzquiza

Sarah Kane y las encías de Antonin Artaud

Sarah Kane y las encías de Antonin Artaud

Artículo de Álex Portero publicado originalmente en el dietario de El Estado Mental.

“Un instante de claridad antes de la eternidad, que no se me olvide.”
Sarah Kane

Si, como Artaud pensaba, los sueños, para ser libres, para ser reconocidos como verdaderos sueños, han de estar impregnados de crueldad y horror, si la verdadera sensación es una mordedura venenosa, el teatro de Sarah Kane es el templo definitivo de la confrontación con todo lo que nos hace animales sensibles y temerosos. Una mujer corriendo bajo una tormenta, una mujer gritando, una mujer que no mira atrás, una escritora al encuentro de la muerte sin vacilaciones, que deja poderosas huellas en un fango que acabará por tragársela viva.

Tadeus Kantor, el nexo corrupto entre la crueldad desdentada de Antonin Artaud y la tristeza feroz de Sarah Kane, concebía a sus personajes como retales mal cosidos que debía remendar una y otra vez, llenos de desgarros, de grietas, almas deshilachadas ante el espectador a punto de desmoronarse, en algún punto muertos y aun así ocupando, enderezados, su lugar entre los vivos. Ese constructo fragmentado, en Sarah Kane, se extiende a la realidad completa, la vida como un cristal que ha sido quebrado y recompuesto demasiadas veces, las esquirlas más pequeñas se clavan una y otra vez en la carne de quien trata de unir los pedazos, enfrentarse a su teatro, a su dialéctica confesional, derramará sangre de un modo u otro.

En Fragmentos de un discurso amoroso, Barthes equipara el enamoramiento con la reclusión en el campo de concentración de Dachau, el amor apasionado como situación sin retorno, como un reflejo en el otro, tan intenso, que no se puede sobrevivir a su falta. Hay algo de autoaborrecimiento en Sarah Kane cercano al amor incondicional (sin condiciones, inevitable), como si en cada línea escrita emitiese una llamada de socorro denunciando su propia ausencia, nostálgica de sí misma, acaso vacía. En Blasted, su primera obra, la fragilidad de Cate —una muchacha humilde y con problemas cognitivos— da una medida especialmente cruel y aterradora de Ian, su abusador durante años, cuestión de escalas y de vacíos, la ausencia de obstáculos contra el horror, la soledad total de una niña a merced del mal absoluto, un grito en el desierto que despierta a otro tipo de desolación, simbolizada en otro personaje, el soldado, una bestia del caos que hará que contemplemos a Ian con cierta conmiseración. Siempre hay algo peor acechando, parece decirnos SK con insistencia.

Ese primer texto suyo, representado en el Royal Court en 1995, escandalizó al amarquesado público inglés y encolerizó a la crítica: “Inmunda” o “Asquerosa” fueron algunas de las críticas más amables que le dedicaron, y con ello, le daban la razón. El teatro volvía a la concepción ritualística primigenia, a la confrontación del espectador con aspectos de sí mismo que solamente han de ser rozados para provocar ira, miedo, repugnancia o dolor. Artaud sonríe sin dientes desde el palco y ovaciona con voz de vieja.

Para que un teatro sea necesario debe darnos todo lo que el amor, el crimen, la guerra o la locura puedan proporcionarnos —de nuevo Artaud—. SK lo lleva hasta las últimas consecuencias. Todo en escena debe estar al servicio de esa experiencia total, el público entiende de sensaciones, sabe de heridas, no las olvida. Hay que provocar el desastre, la conmoción, superar el aplauso, establecer el silencio incómodo en la platea, hacer que ardan las butacas, no dejar que el espectador se relaje, no soltarle jamás, clavarle los colmillos, que se los lleve a casa y que, al menos esa noche, no le dejen dormir.

Los noventa y sus guerras televisadas, la catástrofe como espectáculo aséptico, lejano y detallado, un teatro ideológico, dogmático, aburrido, demasiado ético. En este contexto irrumpe el teatro de SK y el resto de dramaturgos británicos reunidos en la denominación generacional In yer face (Mark Ravenhill, Anthony Neilson o Martin McDonagh) como ruptura absoluta con lo recreativo, lo lúdico, con el teatro para clases intelectuales más interesadas en el obligatorio fórum durante la cena posterior a la obra, que en la obra en sí. Son generación desde su método de trabajo y desde sus intenciones, desde el instinto, los resultados finales de cada uno divergen enormemente. Con Sarah Kane no quedan ganas de comentar la obra entre sorbito y sorbito al gin-tonic. Kane es silencio abisal, Kane es una inoculadora de troyanos en el córtex que pretenden hacerte la vida imposible. Su teatro es generosidad suicida, si prometes no parpadear durante la evisceración, se te concederá el autoconocimiento.

Contiene a Shakespeare, contiene a Strindberg, contiene a Plath, contiene a Rich, contiene a Bond , desde luego contiene a Pinter, reza a Artaud y se reconoce en Büchner. También se adivina en su teatro a la perfecta alumna que siempre fue, a la licenciada con matrícula de honor por la Universidad de Bristol. Si su drama(tauma)turgia es una carrera enloquecida hacia la oscuridad y está construida a base de impulsos, su mente era una perfecta y engrasada máquina de precisión, con recursos teóricos tan a mano, con tanto fundamento y tan bien asimilados, que esa carga de caballos negros sólo era improvisación a medias. SK era una dramaturga virtuosa, sólo desde esa posición demiúrgica puede desatarse el caos a voluntad.

20 de Febrero de 1999, dan las 4:48, las neurotoxinas se disipan, los medicamentos se diluyen y los locos recuperan su don. Sarah Kane se anuda alrededor del cuello los cordones de sus botas y da el salto. La autora teatral en lengua inglesa más importante de los últimos treinta años sucumbe al miedo y a la desesperación y realiza un último acto escénico lleno de coherencia. El vaivén de su cuerpo, el crujido de la cuerda, conforman un metrónomo que actúa sobre el silencio del King’s College Hospital, que marca el tempo de la madrugada londinense, que fija el ritmo escénico de la siguiente década, y que termina su labor en el preciso momento en que los que se atrevieron a llamar a su obra “Inmunda” o “Asquerosa”, empiezan a aplaudir.

“You cry out in your sleep,
All my failings exposed.
And there’s a taste in my mouth,
As desperation takes hold”
Ian Curtis, Love will tear us apart

Carta de Antonin Artaud a los Strigitas

Carta de Antonin Artaud a los Strigitas

“Como la peste, el teatro es el tiempo del mal, el triunfo de las fuerzas oscuras, alimentadas hasta la extinción por una fuerza más profunda aún. Hay en él, como en la peste, una especie de sol extraño, una luz de intensidad anormal, donde parece que lo difícil, y aun lo imposible, se transforman de pronto en nuestro elemento normal.
(…)
Podemos decir ahora que toda verdadera libertad es oscura.
(…)
Por eso todos los grandes Mitos son oscuros, y es imposible imaginar, excepto en una atmósfera de matanza, de tortura, de sangre derramada, esas fábulas magníficas que relatan a la multitud la primera división sexual y la primera matanza de esencias que aparecieron en la creación.
El teatro, como la peste, ha sido creado a imagen de esa matanza, de esa separación esencial. Desata conflictos, libera fuerzas, desencadena posibilidades, y si esas posibilidades y esas fuerzas son oscuras no son la peste o el teatro los culpables, sino la vida.
(…)
Quizá el veneno del teatro, inyectado en el cuerpo social, lo desintegre, como dice San Agustín; pero en todo caso actúa como la peste, un azote vengador; una epidemia redentora donde en tiempos de credulidad se quiso ver la mano de Dios y que es sólo la aplicación de una ley natural: todo gesto se compensa con otro gesto, y toda acción con su reacción.
El teatro, como la peste, es una crisis que se resuelve en la muerte o la curación. Y la peste es un mal superior porque es una crisis total, que sólo termina con la muerte o una purificación extrema. Asimismo el teatro es un mal, pues es el equilibrio supremo que no se alcanza sin destrucción. Invita al espíritu a un delirio que exalta sus energías; puede advertirse en fin que desde un punto de vista humano la acción del teatro, como la de la peste, es beneficiosa, pues al impulsar a la humanidad a que se vea tal y como es, hace caer la máscara, descubre la mentira, la debilidad, la bajeza, la hipocresía del mundo, sacude la inercia asfixiante de la materia que invade hasta los testimonios más claros de los sentidos; y revelando a las comunidades su oscuro poder, su fuerza oculta, las invita a tomar, frente al destino, una actitud heroica y superior, que nunca hubieran alcanzado de otra manera.
Y el problema que ahora se plantea es saber si en este mundo que cae, que se suicida sin saberlo, se encontrará un núcleo de personas capaces de imponer esta noción superior del teatro, personas que restaurarán para todos el equivalente natural y mágico de los dogmas en que ya no creemos.”

Antonin Artaud. El teatro y su doble.